STORE 2014

STORE (almacén), la exposición que galería Artizar, con la colaboración de PintomaresArte, tiene abierta hasta el próximo seis de diciembre, sin duda merece una visita reposada, toda vez que dentro del heterogéneo panorama que suele abarcar este tipo de muestras, en Artizar es normal encontrar presencias sorprendentes o inusuales que suele ser el principal estímulo para coleccionistas y aficionados.

En esta segunda edición de Store  el arco temporal representado va desde el s. XIX hasta nuestros días, contando la pintura canaria del s. XIX  con algunas curiosidades dignas de mención, como son las dos pinturas de Alejandro Osuna y Saviñon (1811-1887) de vistas de La Laguna y del Teide desde los altos de Icod. La obra de Osuna apenas trascendió la órbita familiar, pero el legado de su obra conservada –alrededor de un centenar de pinturas y acuarelas, la mayor parte de ellas en la colección de la Fundación Casa Osuna,- constituye un testimonio  extraordinario y entrañable del paisajismo en Tenerife a mediados del s. XIX.

De esas mismas fechas es la copia que Gumesindo Robayna Lazo  (1829-1898) realizó de “El pasmo de Sicilia” o “Caída camino del Calvario”, de Rafael Sanzio. Robayna  comenzó  su formación artística en su ciudad natal, Santa Cruz de Tenerife, pero hacia 1850 se traslada a París y posteriormente a Madríd, donde fue alumno de Eugenio Lucas Padilla. “Siguiendo los consejos de Padilla –escribe Alloza Moreno,- dedicará mucho tiempo a copiar en el Museo del Prado los lienzos de los pintores más representativos de los tiempos pasados. Fueron sus preferidos Rafael, Rivera, Velázquez y Murillo, de los cuales obtuvo buenas copias.”

La presencia del s. XIX cuenta con otros nombres, como Felipe Poggi Borsotto (1836-1913), con dos acuarelas de inspiración bretona, y la incuestionable personalidad de dos paisajistas cimeros del arte canario: Valentín Sanz Carta(1849-1898), con un paisaje naturalista de los entornos de La Laguna, y Juan Botas y Ghirlanda (1882-1817), con un vibrante camino de evocación simbolista.

Las obras de los autores canarios del s. XX son mayoría en Store, donde tienen cabida nombres bien reconocibles como los de F. Bonnín, A. Gonzáles Suárez (la lagunera calle Juan de Vera con los clásicos reflejos en los charcos y la catedral), M. Martín González (paisaje de Tejina de Isora) o José Aguiar (estudio de desnudo), junto a los de Juan Ismael, Felo Monzón, Santiago Santana, Pedro González o Cristino de Vera, este último con un exquisito desnudo de “Muchacha con cesto”, de 1974, que fue expuesto por primera vez en la 2ª exposición individual que el artista realizó en la Galeria Biosca de Madríd.

Aunque aquí  vale la pena destacar una obra rara y excepcional -dada la escasísima producción de la artista- como es “Cristo muerto con la Virgen”, de la malograda pintora y grabadora palmera Carmen Arozena (1917-1963). Se trata de una pintura de sus últimos años, de talante expresionista y desgarrado (no es ajena la imagen de Cristo a las de las fotografías de los famélicos cuerpos de los campos de concentración nazis), contenidos por la piadosa dulzura de los rostros de madre e hijo. Una ternura insólita en la obra antimilitarista y antibélica de Arozena, más cercana por lo general a expresar el  sufrimiento y la opresión.

Por último, este segundo Store acoge también abundante obra de artistas actuales y de la órbita de Artizar, entre las que cabría destacar las dos piezas escultóricas de José Abad –una de ellas, “Cruci-ficción”, de 2013, bronce único en la mejor tradición de los homenajes a Millares del escultor lagunero,- las fotografías de Dave Mckean y también una sección de grabados de distintos autores y épocas (hay una estupenda veduta de la Via Apia, de Piranesi),  entre los que se encuentran  dos expresivos linóleos de Vicki Penfold (1918-2013), estampaciones realizadas en 1966, en papel  japonés, de motivos isleños: “Cuevas” y “Anaga”.

Son estas algunas de las obras que ocupan el espacio de  Artizar, donde se reúnen las de más de cuarenta artistas. Diversidad y calidad podía ser el lema de esta segunda edición de Store, una celebración  que tiene ya numerosos seguidores y que será clausurada el próximo 6 de diciembre.